Siempre me cayeron "simpáticos" los relatos y series de zombies, sobre todo por sus movimientos. Hay zombies que parecen atletas de triatlón, hay otros que no pueden empujar una puerta, y otros que son verdaderos contorsionistas de circo. No se de que dependerá. Debe ser por eso que la otra noche no pude evitar ver una producción "documental" de cuarenta minutos solo para enseñarles a caminar, correr y moverse para una conocida serie en cuestión. Y mientras las técnicas de arrastrar las piernas rotas resonaban en el tele del living comenzaron las preguntas. Siempre me hice preguntas sin discriminar cuán estúpidas pudieran ser, de hecho las preguntas estúpidas son las mas fáciles de hacer. Pero en medio de tanta pregunta resbalosa cayó una que me tocó el alma. Si. Precisamente esa. ¡¿Y el alma de esta pobre gente?! ¿Todos los zombies van al cielo? ¿Ser zombie le ahorra el purgatorio a los creyentes? Los agnósticos y ateos...