Sorbos















  

Con su boca abierta y redonda como luna llena bebe de a sorbos incansables todo lo que se le ponga delante.
  Como una bestia indefinida de las profundidades del mar su hambre jamas se sacia, su boca nunca se cierra.
  En quietud de porcelana aguarda fría que sus fauces se llenen de alimento, se llenen de calor.

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